PANORAMA POLÍTICO FORMOSEÑO – Insfrán marca la cancha y el radicalismo apuesta a Buenos Aires

PANORAMA POLÍTICO FORMOSEÑO – Insfrán marca la cancha y el radicalismo apuesta a Buenos Aires
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La economía sigue imponiéndose como la gran preocupación en cada hogar argentino y los costos de las decisiones ya comienzan a filtrar el blindaje mediático que tiene el gobierno nacional de Mauricio Macri, quien pese a la baja considerable de su imagen y la de su gobierno en las encuestas, decidió no solo mantener las medidas más criticadas sino profundizarlas.

Así, el primer día del mes de febrero trajo la novedad de otra escalada de ajuste en transporte público, energía y hasta la medicina prepaga. Estas dos últimas afectarán directamente a los formoseños en las boletas del mes en curso y el impacto no deja de sumar a los que ya se vivieron en los últimos meses del año pasado.

Los aumentos que ya se suman a los mensuales de combustibles y alimentos que se hicieron constantes, termina perjudicando a los sectores más humildes y pulveriza el poder adquisitivo de la mayoría que destina gran parte de sus sueldos al consumo básico, empujando a todos a los niveles inferiores de su escala.

El presidente Macri arrancó su semana post Davos brindando una conferencia de prensa en la Casa Rosada y ante la imposibilidad de presentar acuerdos tangibles que traigan inversiones, sorprendió a propios y extraños al anunciar una medida “para la tribuna” afirmando que los parientes de los funcionarios deberán dejar la función pública, algo que no alcanza ni a un centenar de personas dentro del estado nacional. Con el título para la prensa logrado, el presidente también confirmó que habrá un achique del 25% de la planta del estado nacional, lo que se traduce a una oleada de despidos masivos que terminarán pagando los trabajadores de todos los organismos y no lo funcionarios que asumieron con cargos directivos en su gestión. Los de arriba se mantendrán o “reacomodarán”. Los platos rotos del ajuste lo comenzaron a pagar los trabajadores del SENASA, INTI y otros organismos, y comenzarán a padecerlo en los próximos días los del

Correo Argentino (confirmaron ya que 4.000 empleados serán echados) y el Anses, donde el Vice Jefe de Gabinete Mario Quintana le exigió a Emilio Basavilbaso que eche a 1600 empleados en el transcurso del año para poder cumplir la meta de reducción del estado.

Malhumor visible

El malhumor de la gente comenzó a hacerse visible para el gobierno de Cambiemos y ayer lo sufrió en carne propia el mismísimo presidente cuando en Jujuy el titular de la Prelatura de Humahuaca le exigió durante la homilía en su propia cara a Mauricio Macri que “deje de gobernar para los ricos y no persiga a los pobres que trabajan y pagan impuestos, no como las mineras que no aportan nada y sacan los minerales de la tierra”. La cara del mandatario lo decía todo.

La jornada no fue grata para Macri, ya que mientras a pocos kilómetros de su estadía jujeña la población de Salta era devastada por la crecida del río Pilcomayo, él pasó la tarde jugando al fútbol y los reproches no se hicieron esperar.

La situación en la provincia vecina es crítica y ya se confirmaron miles de evacuados mientras en Formosa se activaron las alarmas para las localidades que son bañadas por el mismo río que viene desde el sur de Bolivia.

Cancha marcada

Ante la gravedad del tema fue el propio gobernador Insfrán quien se puso al frente del operativo preventivo y todas las miradas están puestas a ver cómo avanza el caudal de agua, aunque desde el gobierno son optimistas que los trabajos preventivos con las barreras y limpieza de correderas impida que en el territorio formoseño se den desbordes, aunque saben que la naturaleza es impredecible.

La problemática del Pilcomayo también dejó sentada la postura política de los gobiernos. Mientras en Salta y Jujuy los organismos nacionales se mostraron activos por sobre los gobiernos provinciales que no reaccionaron en tiempo y forma a los habituales avisos del errático curso de agua, en Formosa fue el propio Insfrán quien se puso a la cabeza de los controles desde inicio de semana, como para marcar la cancha y diferenciarse del resto de los dirigentes de Cambiemos, que hasta ahora se mantienen fuera de foco en las localidades mas expuestas.

Sin la posibilidad de mostrar logros nacionales o locales, esta semana los dirigentes se callaron y fueron los medios que responden a Cambiemos los que “tiraron a la cancha” las posibilidades electorales que se analiza ante un escenario que apuesta a la fractura del peronismo fomentado desde la Casa Rosada. Hay unanimidad incluso entre las diferentes facciones radicales formoseñas cuando se admite que a Gildo solo se lo puede desgastar desde Buenos Aires, confesando explícitamente la propia incapacidad para convertirse en opción real de gobierno con propuestas que seduzcan al electorado. Mirando al 2019, ya no se preocupan por disimular una falencia histórica que siempre se realizó incluso puertas adentro, donde las calificaciones de “egoístas” e “ir por la jugada personal” fueron las prendas históricas de los principales alfiles de centenario partido.

Fuente: www.radioformosa.com.ar